«Y en las zonas llanas, que en teoría deberían ser mejores tierras, vimos rendimientos de alrededor de 1,2 a 1,5 toneladas por hectárea», añade.
Uno de los mayores beneficios que Craig observa es la mejora en la retención de humedad, especialmente durante los periodos secos.
«Al llevar material más arcilloso desde la profundidad hacia la superficie y distribuirlo, conseguimos una nascencia más uniforme. Incluso cuando el suelo empezó a secarse, los cultivos sembrados en las parcelas tratadas emergieron mucho antes y fueron mucho más vigorosos que aquellos que no germinaron tan temprano».
Esa nascencia temprana tuvo un efecto claro en el desarrollo del cultivo.
«Los cultivos que germinaron antes parecían ir por delante del resto. Para cuando la humedad empezó a agotarse, ya estaban bien establecidos».
El resultado fue tan convincente que Craig planea ampliar el uso de esta práctica.
«El año pasado fue la primera vez que lo aplicamos y fue un gran éxito», afirma. «Ahora planeamos trabajar 5 000 acres antes de la siembra de abril. Habíamos notado que, con los años, los cultivos en las lomas iban perdiendo rendimiento. Desde que aplicamos esta mejora profunda del suelo, hemos podido recuperar esos rendimientos».
Craig también observó una reducción importante de los daños por heladas en las zonas tratadas.
«Tuvimos una helada fuerte el año pasado, pero en todas las parcelas trabajadas en profundidad, donde la humedad permitió que las raíces crecieran más hondo, el cultivo sufrió menos estrés y no se vio tan afectado por las heladas como en las zonas sin tratar», explica.
Como la sequía y las heladas suelen actuar al mismo tiempo, una mayor disponibilidad de humedad en el perfil fue un factor decisivo para ayudar al cultivo a mantenerse activo y desarrollarse mejor.
«Con esta práctica conseguimos entre una y una tonelada y media más por hectárea después de solo una campaña», señala Craig.
De cara al futuro, Craig quiere ampliar el trabajo y centrarse especialmente en las zonas compactadas que hasta ahora habían sido problemáticas.
«Ya ha marcado una gran diferencia y estamos muy interesados en seguir ampliándolo», añade.